Tras perder a los dos grandes amores de su vida, ver fracasar la Comuna de París y huir para salvarse de la ejecución, Élisée Reclus tocó fondo y encontró en la montaña un refugio físico y espiritual.
En este clásico de culto, el gran geógrafo y militante anarquista convierte su experiencia en una poderosa reflexión sobre lo que las montañas han sido, son y serán para la humanidad. Así, combinando el conocimiento científico, la erudición humanista y su experiencia personal como montañero, nos habla del origen geológico de las montañas, sus ecosistemas amenazados, sus leyendas y dioses, los pueblos que las habitan, su flora y su fauna, así como las ascensiones del autor entre glaciares, tormentas y desfiladeros.
Un clásico indispensable de la nature writing y de la literatura de montaña.